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El Camino de Salvación por nuestro Señor Jesucristo


PORCIONES ESCOGIDAS DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS

  • Dios creó al hombre muy bueno
  • Dios hizo un pacto con el hombre
  • El hombre rompió el pacto
  • La Ley de Dios no puede ser rota
  • No hay justo
  • La justicia de Uno
  • Os es necesario nacer de nuevo
  • Dios establece un Nuevo Pacto
  • El que invoque el Nombre del Señor

 

“Lámpara a mis pies es tu Palabra, 
y lumbrera a mi camino” 
(Salmo 119:105)

DIOS HIZO AL HOMBRE MUY BUENO   
(Génesis capítulo 1) 

26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra. 
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 
28 Y los bendijo Dios; y les dijo Dios: Fructificad y multiplicad, y llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 
30 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la faz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, os será para comer. 
31 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer; y fue así. 
32 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

DIOS HIZO UN PACTO CON EL HOMBRE   
(Génesis capítulo 2) 

15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 
16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; 
17 Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

EL HOMBRE ROMPIÓ EL PACTO    
(Génesis capítulo 3) 

1 PERO la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Con que Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 
2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos; 
3 Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis. 
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 
5 Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal. 
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 
15 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida: 
16 Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 
17 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor darás luz los hijos; y a tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti. 
18 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; 
19 Espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo; 
20 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado. 

LA LEY DE DIOS NO PUEDE SER ROTA   
(Éxodo capítulo 20) 

Y HABLO Dios todas estas palabras, diciendo: 
2 Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. 
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: 
5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 
6 Y que hago misericordia a millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos. 
7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. 
8 Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: 
9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 
10 Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: 
11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó. 
12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. 
13 No matarás. 
14 No cometerás adulterio. 
15 No hurtarás. 
16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. 

NO HAY JUSTO    
(Romanos capítulo 3) 

9 ¿Qué pues? Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y gentiles, que todos están bajo pecado. 
10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 
11 No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios; 
12 Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno: 
13 Sepulcro abierto es su garganta; Con sus lenguas tratan engañosamente; Veneno de áspides está debajo de sus labios; 14 Cuya boca está llena de maledicencia y de amargura; 
15 Sus pies son ligeros a derramar sangre; 
16 Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos; 
17 Y camino de paz no conocieron: 
18 No hay temor de Dios delante de sus ojos. 
19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, a los que están bajo la ley lo dice, para que toda boca se cierre, y que todo el mundo se sujete a Dios: 
20 Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de Él; porque por la ley es el conocimiento del pecado. 

LA JUSTICIA DE UNO   
(Romanos capítulo 3) 

21 Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas: 
22 La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en Él: porque no hay diferencia; 
23 Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios; 
24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús; 
25 Al cual Dios puso en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 
26 Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que Él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. 

OS ES NECESARIO NACER DE NUEVO    
(S. Juan capítulo 3)

1 Y HABIA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos. 
2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con Él. 
3 Respondió Jesús, y dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. 
4 Le dice Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿Puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 
8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu. 
9 Respondió Nicodemo, y le dijo: ¿Cómo puede esto hacerse? 
10 Respondió Jesús, y le dijo: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto? 
11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 
12 Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? 
13 Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo. 
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado; 
15 Para que todo aquel que en Él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna. 
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por Él.

DIOS ESTABLECE UN NUEVO PACTO    
(Hebreos capítulo 8)

8 Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, Y consumaré para con la casa de Israel y para con la casa de Judá un nuevo pacto; 
9 No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo los menosprecié, dice el Señor. 
10 Por lo cual, este es el pacto que ordenaré a la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, y sobre el corazón de ellos las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo: 
11 Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor: Porque todos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor. 
12 Porque seré propicio a sus injusticias, y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más.

EL QUE INVOQUE EL NOMBRE DEL SEÑOR   
(Romanos capítulo 10)

8 Mas ¿qué dice? Cercana está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe, la cual predicamos: 
9 Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 
10 Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace confesión para salvación. 
11 Porque la Escritura dice: Todo aquel que en Él creyere, no será avergonzado. 
12 Porque no hay diferencia entre judío y griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan: 
13 Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

CÓMO LLEGAR A SER SALVO

Si después de leer estas páginas de la Palabra de Dios, siente la angustia de ver que no es salvo, y un verdadero deseo de tener a Dios en su vida, lea las siguientes pasos, y sígalos. 

1. Confiese al Señor todas sus culpas y pecados diciéndole: 
Señor, soy culpable, he hecho lo malo delante de tus ojos: Recuerde el consejo escrito en Proverbios 28,13: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia”. 

2 Crea con todo su corazón en el poder del Señor Jesucristo para perdonar todos sus pecados. 
Crea como lo hizo David cuando dijo: “Lávame, y seré más blanco que la nieve” (Salmo 51,7). “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad” (1 Juan 1,7) 

3. Con un corazón contrito y humillado, diga al Señor Jesucristo: 
“Te recibo en mi corazón como mi Salvador personal. Desde este momento entra a mi corazón y sé mi Salvador y Señor desde hoy hasta mi muerte”. 

Insista suplicando hasta que sienta en su corazón una profunda paz. Esa es la prueba de que Dios ha limpiado su corazón y el Espíritu Santo le ha hecho una nueva criatura. 

4 El próximo paso es: 
Reúnase en una Iglesia evangélica, es decir, que enseñe en verdad el camino de salvación tal y como lo enseña la Biblia, y declare a sus amigos que el Señor Jesucristo lo ha salvado y que ellos pueden ser salvos como usted.

 

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