InicioVida CristianaÁNIMO PARA EL CRISTIANO DÉBIL QUE DUDA.

 

¿Perteneces a esa clase de personas que verdaderamente profesan la fe cristiana y la obediencia cristiana, y estás intentando, aunque débilmente, seguir a Cristo en medio de un mundo perverso?

Creo que sé algo de lo que pasa en tu corazón. A veces sientes que nunca perseverarás hasta el fin, y que algún día acabarás abandonando tu profesión de fe. A veces eres tentado a decir o escribir cosas amargas contra ti mismo, y a creer que no posees gracia ninguna en absoluto.

Me temo que existen millones de verdaderos cristianos en esta condición, que avanzan hacia el cielo temblando y dudando. Sin embargo, a pesar de todos sus gemidos, sus dudas y sus temores, no vuelven atrás, sino continúan, aunque desmayando.

Ahora mi consejo a tales personas es muy simple. Ora cada mañana y cada noche de tu vida: “Señor, aumenta mi fe”. Cultiva el hábito de fijar tus ojos más sencillamente en Cristo Jesús, e intenta conocer más de la plenitud que hay en Él para cada uno de los que pertenecen a su pueblo creyente.

No estés siempre volcado sobre las imperfecciones de tu propio corazón, diseccionando tus propios pecados. ¡Mira hacia arriba! Mira más a tu Cabeza, resucitada en los cielos, e intenta ser consciente más y más de que el Señor Jesús no solo murió por ti, sino que también volvió a vivir de nuevo, y que siempre está a la derecha de Dios como tu Sacerdote, tu Abogado y tu Amigo todopoderoso.

J.C. Ryle (1816-1900).

http://www.apuritanatheart.com

 

Versículo del día